Cómo curar la sinusitis con remedios naturales

¿Qué es la sinusitis?

La sinusitis es una inflamación de la mucosa que recubre el interior de la nariz y los senos paranasales (seno frontal, etmoidal, maxilar y esfenoidal) a causa de una infección de tipo bacteriana, viral o fúngica, o como consecuencia de una reacción alérgica.

senos paranasales

Se considera que la sinusitis es aguda cuando su evolución se produce en un período inferior a tres semanas; es subaguda cuando los síntomas se prolongan entre tres semanas y tres meses; y crónica, cuando los síntomas de esta dolencia persisten durante un período superior a tres meses.

Existen diversos factores de riesgo de infección:

  • Sumergirse o nadar en agua contaminada: las bacterias pueden penetrar con facilidad en los senos
  • Fumar, o bien la exposición prolongada al humo de tabaco (fumadores pasivos), porque el humo tiende a retrasar el flujo de la mucosidad, facilitando el desarrollo de las bacterias
  • La proximidad con niños pequeños provoca una mayor exposición a los resfriados o infecciones bacterianas

Por lo que respecta a los tipos de sinusitis, se clasifican en tres grupos:

-Sinusitis bacteriana aguda

Se manifiesta a partir de la congestión nasal, y del dolor o compresión en los senos que se encuentren afectados.

  • Si está inflamado el seno maxilar, se sentirá dolor en el pómulo, o bien en la arcada dental superior, llegando ocasionalmente a los dientes. Puede ocasionar fiebre.
  • Si el seno etmoidal está inflamado provoca dolor entre los ojos y detrás de ellos.
  • La sinusitis en el seno frontal provoca dolor en la frente y por encima de las cejas
  • La afectación del seno esfenoidal se produce en la parte superior del rostro.

Habitualmente, en la sinusitis bacteriana los síntomas de resfriado persisten entre siete y diez días.

-Sinusitis bacteriana crónica

En este tipo de sinusitis los síntomas inflamatorios persisten durante tres meses o incluso más. Las personas afectadas padecen  congestión nasal y una opresión continua en el seno, especialmente por las mañanas. Las secreciones nasales suelen ser distintas a las normales, son más espesas y de una tonalidad más verdosa.

Entre las principales causas, encontramos:

  • Exceso en el consumo de productos lácteos
  • Tabaco
  • Resfriados y gripe
  • Irritación provocada por la contaminación
  • Alergias (ambientales y alimentarias)
  • Infección dental
  • Infección fúngica en la cavidad nasal
  • Candida albicans sistémica

-Sinusitis fúngica

Como su nombre indica, está provocada por hongos. Cuando no es invasora, es crónica y produce una mucosidad muy espesa.

Síntomas de la sinusitis

  • Dolor facial
  • Obstrucción nasal
  • Aumento de la mucosidad nasal, más espesa
  • Disminución (o pérdida) del sentido del olfato
  • Dolores de cabeza

En la sinusitis aguda, existe dolor facial, obstrucción nasal, secreción abundante de mucosidad (rinorrea), disminución del sentido del olfato y tos. También pueden aparecer dificultades respiratorias, dolor dental, fiebre y fatiga.

En la sinusitis crónica encontramos unos síntomas que se pueden presentar durante varias semanas: dolor facial, congestión u obstrucción nasal, mucosidades espesas y presencia de pus en la cavidad nasal. Ocasionalmente también se puede presentar la fiebre, dolor de cabeza, fatiga y dificultad para respirar.

Tratamiento natural de la sinusitis

En la medicina alopática se suelen recetar antibióticos, antiinflamatorios, esteroides, y, para los casos más agudos, se puede recurrir a la cirugía. Sin embargo, muchas veces se atacan los síntomas, pero no tanto las verdaderas causas, y aquí es donde deben actuar los remedios “por omisión”, es decir, la eliminación de ciertos elementos de nuestra dieta, especialmente los lácticos. Podemos encontrar remedios homeopáticos y aceites de aromaterapia, así como los remedios naturales y caseros. Entre estos, debemos destacar:

Dieta

Como ya hemos comentado, debemos evitar los lácticos (producen mucosidades), productos con harina, huevos, chocolate, alimentos procesados y azúcar.

Por el contrario, debemos comer moderadamente, verduras poco cocidas, sopas, granos enteros, lentejas y judías.

Agua contra la sinusitis

El primer remedio es el más elemental. Debemos beber agua con regularidad a lo largo del día (dos litros o más, en total). De este modo, las mucosidades se hacen menos espesas y son más fáciles de eliminar.

El agua de mar

En las farmacias o tiendas de productos naturales podemos encontrar sprays nasales con agua marina, cuyas grandes propiedades son merecedoras de un análisis más profundo. Introduciendo el spray en los orificios nasales, el agua de mar ayudará a despejarlos.

Rábano picado con jugo de limón

Una pequeña cucharada de esta combinación es una solución rápida y contundente para despejar la nariz. Otros elementos que ayudan a disolver la mucosidad son el ajo, la cebolla, el rábano y el pimentón, que podemos añadir en las sopas y comidas.

Eucalipto contra la sinusitis

El eucalipto tiene unas indiscutibles propiedades expectorantes y balsámicas que podemos aprovechar. Ponemos unas hojas de eucalipto en agua hirviendo, durante dos o tres minutos. A continuación hacemos vahos sobre el recipiente, cubiertos con una toalla, aspirando el vapor (¿Cuidado con no quemarse con el vapor!).

Puede repetirse varias veces al día.

Infusión de jengibre, eucalipto, miel y limón

hojas de eucalipto

Hacemos una infusión con raíz de jengibre rallada y hojas de eucalipto, hirviendo durante un cuarto de hora. Lo colamos y añadimos zumo de limón y unas cucharadas de miel.

Vinagre de manzana

El vinagre de manzana ayuda a que las mucosidades sean menos espesas y más fácilmente eliminables. Para ello debemos diluir una o dos pequeñas cucharadas de este vinagre en agua, más una cucharada de miel o de stevia para endulzar el producto, y beberlo a lo largo del día, durante unos cinco días.

La olla Neti

La olla neti (también conocida como rinocornio) es utilizada para el lavado de la cavidad nasal con una solución salina. Poco conocida en los países occidentales, su uso es común en la India y el sur de Asia.

olla neti

Disolvemos una pequeña cucharada de sal de mar en dos tazas de agua tibia. Llenamos la olla Neti con una taza de agua y colocamos la punta de la boquilla en una fosa nasal. Inclinamos la cabeza hacia un lado y dejamos que el agua corra a través del orificio nasal. Debemos vigilar con la inclinación de la cabeza para evitar que el agua se desvíe a la garganta. Volvemos a llenar la olla Neti y repetimos la acción con la otra fosa nasal.

Si no disponemos de este objeto, también podemos realizarlo con una pera de goma o una jeringuilla.

Infusión de eufrasia

La eufrasia es una planta con múltiples propiedades, entre las que se encuentra la de desinflamar los senos paranasales. Hervimos agua, y cuando empiece la ebullición añadimos una o dos cucharaditas de eufrasia seca. Esperamos que hierva durante tres minutos, apagamos el fuego y dejamos en reposo otros tres minutos, tapando la infusión. Después de haberla colado, ya la tendremos lista. Se puede hacer hasta tres veces al día.

Extracto de semilla de pomelo

Se trata de un antibiótico natural muy potente usado para combatir bacterias, virus, microbios, parásitos, y diversos tipos de hongos, entre los que se incluye la Cándida. Existe un spray nasal con extracto de semilla de pomelo que puede utilizarse como complemento del tratamiento contra la sinusitis.

Remedio con menta

La menta resulta muy útil para aliviar los síntomas de la sinusitis, al poseer propiedades anti-inflamatorias y descongestionantes. Debemos preparar una infusión con dos cucharadas pequeñas de menta por cada cuarto de litro: calentamos el agua, y cuando hierva añadimos la menta. Dejamos reposar durante unos 10-15 minutos. Colamos la infusión y empapamos con el líquido unas gasas, las cuales aplicaremos sobre las cavidades nasales, cambiándolas cada veinte minutos.

Cataplasma de verbena

La verbena destaca por tener un gran poder descongestionante. Ponemos dos cucharadas de verbena en una sartén al fuego; cuando empiece a desprender olor, añadimos dos cucharadas de aceite de oliva y dos claras de huevo batidas. Cuando emulsione colocaremos el producto sobre un paño o gasa y nos lo aplicaremos con cuidado sobre las cavidades nasales durante unos diez minutos.

Romero y cebolla

El romero es otra planta con grandes propiedades antiinflamatorias (contienen cerca de cuarenta sustancias que causan tal efecto), mientras que la cebolla resulta altamente beneficiosa para el sistema respiratorio.

Calentamos al fuego medio litro de agua. Cuando hierva, añadimos la cebolla picada y el romero, y esperamos a que la ebullición se prolongue durante unos minutos. Retiramos la cazuela del fuego y, tapados con una toalla, hacemos vahos, vigilando con no quemarnos con el vapor.