Los principales tipos de yoga

Ocurre a menudo que cuando una persona pretende iniciarse en el fascinante mundo del yoga puede sentirse desorientada por la amplia variedad de ofertas existentes. En cada centro se imparte un tipo (o varios) de yoga, con un nombre específico, y tal vez no coincidan con la idea previa o incluso con el objetivo que se había establecido esa persona.

Por este motivo, resulta útil la presentación de las principales ramas del yoga, teniendo en cuenta, sin embargo, que existen muchas más variedades específicas, la mayoría de las cuales surgidas de la iniciativa personal de un maestro que ha aplicado una metodología particular, a la que se suele dar un nombre determinado, creando con ello una escuela.

Hatha Yoga o yoga físico:

Se trata probablemente del yoga más practicado, por personas de todas las edades y condiciones. Se centra en el equilibrio del cuerpo y de sus energías manteniendo el control mental. En su práctica es muy importante el control de la respiración (pranayama). Mediante el Hatha yoga se puede reducir y controlar el estrés, se aumenta la flexibilidad del cuerpo, se tonifica la musculatura y resulta muy eficaz para la prevención de lesiones. La concentración durante los ejercicios es fundamental para facilitar la meditación.

Radja Yoga o yoga mental:

Es un yoga que se centra preferentemente en la mente, a través del autoconocimiento y el crecimiento interior. Busca el desarrollo de la voluntad y de las facultades mentales. Utiliza como eje principal la meditación, que debe estar acompañada por una actitud centrada y meditativa en la vida cotidiana. Las posturas utilizadas buscan la inmovilidad: tranquilizando el cuerpo y la mente se llega a la trascendencia.
Se practica habitualmente en la postura del loto.

Gnana Yoga o yoga de la sabiduría:

En este tipo de yoga se trabaja el discernimiento, con el fin de poder ver y apreciar la realidad tal como es, y para ser capaz de diferenciar lo esencial y básico de lo secundario. Basado en la meditación, se busca la sabiduría a través del autoconocimiento y la conciencia. Es un yoga reflexivo, que persigue la obtención de un control mental que conduzca a la toma de conciencia ecuánime.

Mantra Yoga:

A partir de la repetición de los mantras (palabras o frases habitualmente en sánscrito), busca la concentración y la “actualización de las energías aletargadas”. Resulta importante la combinación de la respiración, el ritmo y la proyección del sonido. Las palabras, sílabas, sonidos, producen una resonancias específicas que alteran a la persona a nivel físico y psicológico, para elevarle la conciencia.

Bhakti Yoga o Yoga devocional:

Es un yoga devocional, que desde la energía de las emociones se dispone a buscar a la Divinidad, a partir de técnicas de contemplación y de meditación. No suele utilizar las posturas físicas (asanas) del Hatha Yoga, sino la recitación de mantras y cantos. Se trata de uno de los tipos de yoga más antiguos, cuyas raíces se encuentran en los textos sagrados de los Vedas.

Tantra Yoga:

El yoga tántrico busca canalizar las energías de la persona para el crecimiento personal. Es un camino de unión de polaridad masculina y femenina en conciencia individual. A menudo ha sido relacionado con las prácticas sexuales, aunque en realidad éstas sólo son una parte de una realidad mucho más amplia.
Con un carácter muy ritualizado, se trata de una forma avanzada de yoga, a la que se suele llegar tras haber practicado otros tipos de yoga.
Concede una importancia fundamental a la respiración, a través de varias formas (por la boca, por la nariz, alternando los orificios, etc.), pero también se practican asanas, mantras y visualizaciones.
Existen tres tipos de tantra, según la intencionalidad en la dirección de la energía: El tantra negro dirige la energía con el fin de manipular a otra persona; el tantra rojo dirige la energía con propósitos explícitamente sexuales, mientras que el tantra blanco, que se suele realizar por parejas, busca desbloquear la mente para llegar a conseguir la unidad entre mente, cuerpo y alma. El tantra blanco se practica con ropa blanca y la cabeza cubierta.

Karma Yoga:

Se trata de un yoga de carácter mental que se centra especialmente en la acción desinteresada. Se busca servir y hacer el bien de manera altruista, sin esperar recompensa alguna. La mente se purifica a partir del trabajo realizado sin expectativas. Se compone de una sesión de rezos y mantras, para a continuación prestar servicio a la sociedad y a los seres vivos en general.

Kundalini Yoga:

Surge del Laya Yoga y del yoga tántrico. Busca el despertar del kundalini, la energía que se encuentra en la base de la columna vertebral. Se trata de un yoga que combina las kriyas (sucesión de asanas o posturas) con la respiración controlada, mudras (posiciones de las manos) y mantras. Se considera que cuando la energía kundalini (representada simbólicamente como una serpiente enroscada) asciende por la columna hasta el séptimo chakra (la coronilla) se alcanza la iluminación.
Se han llegado a demostrar científicamente los beneficios para la salud que puede reportar la práctica meditativa de esta variante de yoga, concretamente en el caso del Kirtan Kriya.
El Kundalini yoga fue introducido en occidente por Yoghi Bhajan.

Aparte de las principales ramas del yoga que hemos mencionado, podemos encontrar una infinidad de variantes derivadas de estas ramas, algunas de las cuales han llegado a gozar de un éxito más que notable: Bikram Yoga, Iyengar Yoga, Power Yoga, Ashtanga Yoga, Sivananda Yoga, Vinyasa Yoga…