Rhonda Byrne, el Secreto y la Ley de la Atracción

Los libros de autoayuda están de moda. Sólo hace falta mirar el listado de los más vendidos en la categoría de no ficción para constatar este hecho.

Esta moda ha provocado una avalancha de publicaciones entre las cuales cada vez resulta más difícil sobresalir.

Uno de los libros que ha conseguido alcanzar el éxito y convertirse en superventas, es The Secret (El secreto) de Rhonda Byrne. En este post analizaremos críticamente cuáles son los elementos que le han permitido diferenciarse del resto de publicaciones, y cuáles son los principales mensajes que pretende transmitir.

El texto de la contraportada ya contribuye a crear una cierta aura de misterio en torno a este “secreto”: sin desvelar de qué se trata, lo califica como algo altamente codiciado, oculto, perdido, robado y comprado por grandes cantidades de dinero, conocido por algunas de las personalidades más destacadas de la historia, como Platón, Galileo, Beethoven, Edison, Einstein… La autora se ofrece para desvelar el Secreto al mundo…

No haremos un spoiler si revelamos de qué se trata este secreto, pues ya está expuesto en las primeras páginas del libro. Se trata de la Ley de la atracción, según la cual todo lo que llega a nuestra vida, sea positivo o negativo, llega porque nosotros lo hemos atraído mediante el pensamiento.

El pensamiento, pues, se convierte en el eje principal de esta ley, que por supuesto no se ha establecido sobre una base estrictamente científico-empírica. Sin embargo, se considera que los pensamientos son magnéticos y poseen una frecuencia determinada, que atrae todas las “cosas semejantes” (tal como se define en el libro) que se encuentran en la misma frecuencia.

La ley de la atracción se enfoca hacia el pensamiento positivo: si pensamos “No quiero llegar tarde” nos centramos en el aspecto negativo, “llegar tarde”, que es lo que la ley de la atracción tendría realmente en cuenta: atraeríamos este aspecto negativo.

La estructura del libro

El libro está organizado como si se tratara de la transcripción de un documental (de hecho, procede de un documental homónimo), salpicado con un gran número de frases o intervenciones de diversas personas (filósofos, coachs, expertos en marketing, psicólogos, sanadores), desarrolladas más extensamente por la autora, y de testimonios personales (difícilmente contrastables) sobre los efectos de la ley de la atracción.

Con esta estructura, el libro aparentemente parece algo caótico, aunque en realidad los diversos temas están dispuestos de un modo consecuente:

En El Secreto Revelado, se expone la naturaleza de este secreto, la ley de la atracción, y su funcionamiento básico.

En El Secreto Simplificado, se insiste en que la ley de la atracción es una ley de la naturaleza, neutral, imparcial, y debe ser la persona misma quien la decante positivamente hacia sus intereses. Los pensamientos repetidos son la clave para poder experimentar algo, y para ello es importante conocer cuáles son nuestras emociones, pues determinan nuestros pensamientos.

En Cómo utilizar el Secreto, la autora expone los tres pasos necesarios para que funcione la ley: en primer lugar, pedir, teniendo muy claro qué es aquello que se desea (en caso de dudas no funcionaría). En segundo lugar, tener fe, creer que aquello que se desea ya se ha recibido y actuar en consecuencia. En tercer lugar, recibir, es decir, sentirse como si ya se hubiera recibido aquello que se ha solicitado. Y entonces, según Byrne, lo que sea llegará.

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En Procesos Poderosos, describe algunas prácticas, como revisar al final del día todo lo que ha acontecido durante la jornada, y revivir en la mente aquellos hechos o situaciones no satisfactorias tal como desearíamos que hubieran sido, una manera de crear de manera intencionada imágenes nuevas y positivas para el futuro. También propone la realización de una lista de aquellas cosas por las que nos debemos sentir agradecidos, pues la gratitud permite atraer cosas buenas a la vida. Otro proceso fundamental es la visualización, la creación de imágenes mentales situadas en el presente.

En El Secreto y el Dinero, con un carácter más materialista, se centra en la obtención de dinero y riqueza mediante la ley de la atracción, siguiendo las pautas expresadas en los capítulos precedentes.

En El Secreto y las Relaciones, muestra cómo atraer una relación: para empezar, deberemos tratarnos a nosotros mismos con amor y respeto; de este modo crearemos las circunstancias propicias para atraer esa relación que deseamos. Por otro lado, también ofrece consejos para las relaciones ya existentes, debiéndonos enfocar en todo aquello que apreciamos de la otra persona, en los aspectos positivos, obviando los negativos.

En El Secreto y la Salud, aplica los mismos principios para conservar o restaurar la salud. Considera el efecto placebo como un ejemplo de la acción de la ley de la atracción. También concede una gran importancia a la risa, la cual libera la negatividad y atrae la felicidad.

En El Secreto y el Mundo, ofrece una manera de enfrentarse al entorno: no debemos focalizar nuestra atención a los problemas del mundo, sino a aquellas cosas que generan amor, confianza, abundancia, educación y paz.

En El Secreto y Tú, el texto alcanza un carácter más místico y metafísico: todo es energía, nosotros somos energía y a la vez seres espirituales; todos estamos conectados y todos somos Uno.

En El Secreto y la Vida, a modo de resumen, nos lleva a tomar las riendas de nuestra propia vida utilizando nuestro poder interior, la capacidad que nos otorga la ley de la atracción.

Conclusiones

La lectura de este libro puede crear pensamientos, ideas o emociones contradictorias. El mensaje es bello, pero requiere de una predisposición muy favorable por parte del lector. Una mente más bien escéptica o cartesiana, por ejemplo, tendrá serios problemas para asumir algunas de las afirmaciones de Byrne, especialmente aquellas teñidas de un halo pseudocientífico, aunque faltas de pruebas empíricas constatables. Las alusiones a la física cuántica, por ejemplo, resultan excesivamente vagas, y más teniendo en cuenta que la mayoría de lectores ignorará estos principios físicos.

Por lo que respecta al texto, resulta algo redundante; se repite constantemente la idea de la ley de la atracción y sus beneficios, aunque los distintos capítulos estén dedicados a ámbitos de actuación más concretos. También resulta discutible la idea de que con sólo la fuerza del pensamiento sea posible cambiar las distintas circunstancias de la vida, o atraer la riqueza, etc., sin que medie la acción. El poder del pensamiento es un tema recurrente en un gran número de libros de autoayuda, pero suele ser considerado como un punto de arranque, como una base imprescindible para actuar en la línea de estos pensamientos; entonces es cuando realmente se producen los cambios. En este aspecto -así como en otros del libro- resultan mucho más sólidas las aportaciones de Louise L. Hay (“Usted puede sanar su vida“).

Finalmente, debemos llevar a cabo una breve reflexión sobre el título: “El Secreto” sugiere algo escondido, algo arcano, que según la autora ha pasado a través de generaciones, sólo en conocimiento de algunas de las personalidades más destacadas de la Historia. Afirma, concretamente:

“Altamente codiciado, oculto, perdido, robado y comprado por grandes sumas de dinero, se ha transmitido en todas las eras. Este secreto milenario lo han conocido algunos de los personajes más destacados de la historia: Platón,Galileo, Beethoven, Edison, Carnegie, Einstein…, así como muchos otros inventores, teólogos, científicos y grandes pensadores. Ahora El Secreto se revela al mundo”.

Sin embargo, es obvio que se trata de una atribución excesivamente ligera, pues no existe nada en los textos que nos han legado estos personajes que nos permita entrever el conocimiento de un secreto oculto, amablemente facilitado a todo el mundo por Rhonda Byrne.